Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

La grabación con guitarra eléctrica

 

No todas las guitarras suenan igual. Si alguna vez has hablado de esto con un apasionado de las seis cuerdas, ya lo sabrás. Por supuesto, se han escrito libros enteros sobre esta cuestión, pero en esta ocasión vamos a hacer un análisis resumido sobre guitarras y emulaciones de guitarras.

La Fender Stratocaster (o “Strato” es sin duda la guitarra más famosa, y la mejor guitarras “todoterreno” para blues, rock y pop. La ha tocado gente como Eric Clapton, Jimmy Hendrix o Hank Marvin.

Si buscas un sonido de rock más potente tienes la Gibson Les Paul, la que tocaba el “ricitos” de Guns ‘n’ Roses, Slash.

Para hacer brit pop/rock borroso y pretencioso tipo Oasis debes utilizar una semiacústica como la Gibson 355 o la 335, o bien diversos modelos de Epiphone y Gretsch. Estas últimas  también son las preferidas por los antiguos intérpretes de country.

La Fender Telecaster se ha convertido en un icono del country actual, pero también sirve para producir sonidos “ariscos, metálicos, sucios y oscuros” como los de la Velvet Underground. Aun así, casi todos los guitarristas personalizan sus criaturas; ya sabes, aunque te compres la misma que usa tu guitarrista preferido, no vas a sonar como él.

Casi todas las demás guitarras son copias de esos modelos famosos. Algunas suenan más parecidas que otras al original; así, una Montarbo nunca sonará como una “Strato” genuina. Además, la guitarra sólo es el primer eslabón de una larga cadena de variables.

CUERDAS.

Nunca me cansaré de repetirlo. Si vas a grabar una guitarra en serio usa siempre cuerdas nuevas. Las cuerdas pierden el brillo y la viveza muy rápidamente, así que obliga al guitarrista (con unas cervezas si hace falta) a cambiar sus cuerdas por mucho que se queje. De esta forma, las guitarras eléctricas y acústicas siempre sonarán mejor, no como los bajos, que producen un sonido más cálido y grueso con cuerdas más viejas.

El tipo y el grosor de las cuerdas depende del gusto de cada guitarrista, pero las más finas suenan más brillantes, aunque más adelante puedes compensar este efecto.

PASTILLAS.

Las hay de varios tipos, por ejemplo, de bobinado sencillo o doble (humbucking). El conmutador insertado en el cuerpo de la guitarra sirve para alternar entre una y otra o para combinar dos a la vez (en fase o en contrafase), y repercute en el tono. La pastilla del puente es incisiva y brillante, mientras que la del mástil suena más llena y cálida. Cambia la posición del conmutador hasta que encuentres el mejor tono mientras efectúas las pruebas, y recuerda la posición ideal porque mientras rasguean, los guitarristas son propensos a mover el conmutador sin querer, en especial en las Stratos.

Suele haber controles de tono para alguna o todas la pastillas que permiten atenuar los agudos (apagando el sonido). Siempre conviene tenerlos a tope, y ajustar la EQ en el ampli o en el mezclador. Lo ideal es grabar con los controles a tope, los dos de tono y el volumen, para evitar saltos de nivel entre tomas.

AFINACIÓN.

Todos los guitarristas tienen afinadores, pero tendrás que animarles a usarlos. Te dirán que la guitarra estaba afinada cuando la compraron…….. bueno, este caso se da poco, pero ya me he encontrado alguno.

Es un fastidio capturar una toma para luego comprobar, al reproducirla, que el instrumento estaba desafinado. Vigila la afinación entre toma y toma, en especial si es un tema potente donde se tocan las cuerdas con mucha fuerza. Un pequeño afinador electrónico es una de las mejores inversiones para cualquier estudio modesto, sobre todo si tienes sintes analógicos que se desafinan sin parar. Conecta el afinador a una salida de monitores de la mesa, y así no tendrás que volver a enchufarlo constantemente, evitando sustos a tus altavoces. Mejor aún, coloca un afinador en rack en un sitio que resulta visible desde cualquier parte de la sala de control.

La desafinación de las cuerdas puede ser beneficiosa. Si afinas las cuerdas algún semitono más grave, o incluso más agudo, podrías alterar el “tamaño” y carácter de la guitarra. Al afinar en un tono más grave las cuerdas están más flojas y vibran un poco más, produciendo un sonido más grande, armónicos y la sensación de que el sonido se mueve más “despacio”.

Por último, recuerda que una guitarra bien ajustada o “quintada” siempre sonará afinada en todos los trastes del mástil y ofrecerá un volumen similar en las cuerdas.

EL AMPLIFICADOR.

EL MODELO.

Existen dos tipos básicos de amplificadores: a válvulas o de transistores (de estado sólido). Casi todos los guitarristas te dirán que sólo hay una opción: las válvulas. Pero esto no significa que no haya buenos amplis de transistores. Hay decenas de amplis disponibles, pero destacaremos varios “clásicos” que no te fallaran a la hora de conseguir una buena grabación. (Ejem …..todos son a válvulas.)

Comenzamos por el ampli de estudio más famoso, el Vox AC30. Es un combo (ampli más altavoz en una caja), que produce un magnífico sonido saturado a válvulas, y la versión con realce de agudos es la mejor.

Otros combos muy utilizados en las grabaciones son el Fender Twin y algún que otro Fender como el Champ, que tampoco suena nada mal.

Sin embargo, para obtener un sonido de rock potente y grandioso debes utilizar las columnas de Marshall. La cabeza (el ampli en sí) se coloca sobre el altavoz (o pantalla), y ambas partes se conectan por un cable de carga blindado. Hay pantallas de varios tipos y tamaños, con más o menos altavoces en su interior, pero la configuración más normal es la de cuatro x 12 (cuatro altavoces de 12 pulgadas). Hay varios amplis Marshall diferentes pero para la grabación el mejor es el JTM45. El equivalente europeo del Marshall es el Hi-Watt, el mismo que usaba Pete Townshend (músico de The Who).

LA COLOCACIÓN.

Para grabar una pista resulta muy recomendable que el guitarrista esté también en el control, a fin de mejorar la comunicación. Claro que esto tiene su inconveniente, porque no podrás monitorizar la mezcla justo al lado de ese ampli que produce 140dB. Si conectas un cable al ampli para llevarlo a la zona de grabación, es probable que sea demasiado largo y provoque caídas de nivel de la señal, así como lo que los técnicos llaman “impedancias capacitivas”, que acaban produciendo un sonido muy apagado y de bajo nivel. La solución ideal requiere cierta preparación, pero merece la pena. Hay que separar la cabeza del altavoz. Es posible hacerlo incluso en combos como el Vox AC30. Deja la cabeza en la sala de control y lleva el altavoz a la sala de grabación. Compra entonces varios metros de cable para conectarlos entre sí (mejor si el cable es grueso y blindado), suelda conectores jack a cada extremo del mismo, enchúfalos y ya está. Hazlo si sueles grabar guitarras. Cuando esté todo listo es probable que el guitarrista te pida un poco de realimentación durante el solo. Mándale a las sala de grabación. Aleja el altavoz de las paredes para que no retumbe, y conviene que no esté en el suelo (por ejemplo, súbelo a una silla) para enfatizar su “pegada” y evitar zumbidos. También mejoran los resultados i9nclinando el altavoz hacia atrás, ya que le da más claridad al sonido.

INYECCIÓN DIRECTA.

Si tienes alguna pista libre, conviene grabar una señal limpia y directa de la guitarra. Podrías encontrar un buen sonido de guitarra amplificada, y luego descubrir que no funciona con el resto de las pistas que has grabado. Pero si tienes la señal limpia, puedes volver a microfonarla o procesarla con un plug-in de ampli para lograr un sonido apropiado.

Si tu ampli posee una salida directa detrás, saca la señal de ahí. En caso contrario necesitarás una caja DI (inyección directa) que convierte la salida de la guitarra de alta impedancia en una señal de nivel de línea de baja. Nunca grabes la señal directa de la guitarra, porque sonará muy pobre y apagada.

AJUSTES.

Tener el amplificador en la sala de control, lejos del altavoz, permite configurar el ampli de una forma más cómoda y “silenciosa” para hacerte una idea más real de su sonido (de otro modo, como suele estar a un volumen bastante alto, sonará impresionante sean cuales sean los ajustes de tono). Así puedes oír la parte de guitarra in situ junto a los demás instrumentos, lo cual te vendrá muy bien para determinar la cantidad de distorsión necesaria.

Para ajustar el tono del sonido debes tomar una decisión equilibrada teniendo en cuenta el “peso” (que da la sensación de tamaño y potencia) y el “brillo” del mismo (que le da carácter para destacar en la mezcla). Mucha gente sólo se ocupa de una de estar dos cosas y acaba con un sonido demasiado fino o demasiado soso.

La intensidad del ampli dependerá de cada modelo, y no es cierto que siempre suene mejor a un mayor volumen. Algunos pueden dar la impresión de un sonido enorme a un volumen bajo. En otros amplis como el AC30, el volumen dependerá de cuánto quieras ensuciar el sonido; cuánto más alto, más distorsiona.

RUIDO.

La grabación de guitarras está amenazada por multitud de ruidos no deseados, como zumbidos, chasquidos y hasta la radio de onda corta acoplada al altavoz. Lo que afecta a un ampli en un estudio es el ruido de tierra, un tono grave continuo (50Hz más armónicos). Para remediarlo, procede a separar el cable de tierra del cable de alimentación del amplificador. A menos que estés cantando sudoroso a un micro de escenario al mismo tiempo, no debería pasar nada. Pero si dudas, acude a un electricista cualificado (tómalo en serio, podrías sufrir una descarga eléctrica y………). Vuelve a conectar la tierra y coloca una etiqueta en el cable de alimentación en la que sea “separado de tierra”.

Los chasquidos suelen ser culpa de conexiones defectuosas, y el jack de la guitarra es muy propenso a esto. Revisa todos los cables de la cadena para encontrar el culpable. Otras veces, el chasquido procede del propio ampli, en cuyo caso apágalo y vuelve a colocar las válvulas.

Los zumbidos de inducción casi siempre vienen de los interruptores de la luz (apaga las luces encendidas), la pantalla del ordenador (aléjala) o los monitores de la sala de control. En este último caso, el guitarrista debería moverse mientras toca hasta que desaparezca el ruido (suele ocurrir cuando el mástil apunta hacia el centro del campo estéreo).

Las interferencias de radio siempre se deben a un cable mal apantallado que actúa como una antena al uso. Con cambiar de cable debería bastar.

SIMULADORES DE AMPLIS.

Existen muchas maneras de crear una simulación realista de un ampli, pero cada sistema y situación necesita una solución. A menos que tengas un sistema Pro Tools TDM no uses plug-ins de simulación de amplis para grabar porque añaden delays.

El modelador de amplis hardware más conocido es el Line6 POD. Suministra varios tipos de amplis y puedes editarlo para obtener sonidos de un realismo asombroso. Se caracterizan por su inmediatez y comodidad, ya que permiten probar muchas combinaciones de amplis y altavoces pulsando unos botones. Puedes usar el POD u otro equipo similar para encontrar la combinación de ampli/altavoz que mejor encaja, y alquilar los modelos reales. Estas cajas  evitan todos los problemas de ruido asociados a los amplis y suenan con claridad. En el POD conectas el jack de la guitarra, y a partir de esa señal analógica el POD recrea en forma digital lo que haría el ampli de turno.

El POD Pro permite grabar su salida digital al ordenador, evitando la degradación analógica. Y otros simuladores llegan más lejos todavía.

El Roland VG-8 es un equipo alucinante. Instala en la guitarra la pastilla del sistema y el VG-8 procesará la información de cada cuerda para recrear cualquier sonido imaginable, no sólo de guitarra. Mientras tocas la guitarra puedes escuchar un arpa o un colchón de cuerdas. La separación de las cuerdas es tan buena que puedes “activar y desactivar” cada cuerda en la unidad de control, y posee tal sensibilidad que responde a los bendings y a los armónicos.

Los puristas dirán que suena muy frío, que no pueden escuchar las válvulas, la electricidad ni el “aire”, y llevan razón hasta cierto punto. Si buscas el sonido de un combo rock necesitas un amplificador que te dé esa energía pura, pero estas cajas funcionan muy bien en situaciones diversas, y en la práctica son una solución magnífica para olvidarte del todo de los ruidos.

EL PROCESO DE GRABACIÓN.

EFECTOS.

A la hora de tratar los efectos cuando registras una guitarra siempre se plantea un dilema, ¿grabas los efectos del guitarrista, o grabas la guitarra seca y luego añades los efectos en la mezcla?

La primera opción tiene el problema y limitación de que no puedes quitar los efectos si suenan mal o no te gustan, ni siquiera reducir su nivel si éste fuera excesivo. Sin embargo, los efectos de un guitarrista suelen estar integrados en su sonido y le inspiran para tocar, así que perdería mucha gracia si se los quitas.

Los efectos más prescindibles son la reverb y el delay. Es fácil equivocarse en la cantidad y el carácter de ambos al principio de una grabación. Respecto al delay, es básico que el guitarrista pueda escucharlo mientras toca, así que podrías ajustar una pista con el electo y pasársela por auriculares si no estás seguro del resultado. Pero, a largo plazo, lo mejor es ajustar el delay en su momento. Por su parte, puedes quitar la reverb en casi todas las situaciones. Las reverbs de los amplis suelen ser bastante sucias, a menos que produzcas una pista dub, y entonces te vendrá muy bien una reverb de muelles. También es fácil confundirse con el carácter y la cantidad de la distorsión, ya sea del ampli o una unidad de efectos. Si hay demasiada distorsión, el sonido pierde garra y se confunde con la mezcla; pero si hay muy poca, perderás potencia.

Deberías grabar una señal limpia como medida de precaución, a fin de procesarla más adelante con plug-ins.

EFECTOS DEL AMPLI.

Varios de los amplis mencionados anteriormente llevan efectos internos, Fender Twin tiene una reverb de muelles que resulta ideal en directo, pero si vas a grabar conviene sustituirla por algo mejor. Vox AC30, por su lado, se caracteriza por un fantástico efecto de trémolo capaz de crear un sonido característico. Además, luego puedes reducir o aumentar su efecto con un compresor o un expansor, según sea lo que necesites en cada momento.

PEDALES.

Una pedalera bien organizada puede ser la clave para conseguir un sonido de guitarra único, pero también puede provocar una pesadilla de zumbidos y ruidos. Sin embargo, una pedalera es mucho más rockera que esos elegantes racks de efectos preprogramados. Los pedales Electro-Harmonix o Lovetone son mucho más adecuados para crear sonidos crudos, sucio y con carácter.

MICROFONÍA.

MICROFONÍA CERCANA.

Con un sólo micro.

La configuración más sencilla consiste en “amorrar” un SM57 hacia uno de los conos del ampli. Si apunta hacia el centro del cono, captará un sonido afilado y brillante, pero quizás no tenga el cuerpo que necesitas. Aléjalo hacia el borde del cono y tendrás un sonido más grueso. Puedes moverlo entre esas dos posiciones hasta encontrar el equilibrio tonal adecuado.

Con dos micros.

Si eres un purista que sigue todas las normas al pie de la letra, quizás prefieras no leer lo que sigue…….., pero si utilizas dos micrófonos juntos puedes producir un sonido mucho más rico. Sí, vale, esto complica los ajustes de fase entre las señales, pero no te preocupes, porque los oídos son mejores que la física para saber cuándo suena bien.

Una buena pareja de micrófonos serían SM57 y Neumann U87. Es importante que las cápsulas estén situadas muy cerca una de otra y a la misma distancia del cono. SM57 aporta un tono presuntuoso y crispado; U87 te da un sabor más lleno y grueso. Equilibrando bien estas dos señales podrás obtener un sonido muy completo.

Algunos ingenieros disfrutan usando dos SM57 a la vez como una suma mono, lo cual puedes probar si no tienes un caro U87. Podrías hacer algunos experimentos con otro micrófono junto al SM57 y equilibrar sus señales……. con eso…….quizás consigas un sonido muy personal y eso podría marcar la diferencia de tu sonido.

MICRO DE AMBIENTE.

Si el ampli está dentro de una sala con buena acústica, podrías utilizar algunos micros de ambiente para capturar el sonido de ese recinto. Un ampli de guitarra puede hacer que la sala resuene, moviendo el aire y creando un sonido espacial. No siempre, hay buenos resultados, pero ten en cuenta esta situación:  Un par de micros separados a unos 3’5m de distancia del ampli deberían capturar ese momento.

LAS CONEXIONES.

CABLES DE GUITARRA.

Los cables que unen a la guitarra con el ampli con cables apantallados y con terminaciones en jack de 1/4″. Son cables no balanceados, compuestos por un sólo cable dentro de un aislante. Podrás reconocer un cable no balanceado porque el jack acaba en una sola punta, sin anillo detrás del mismo. Conviene comprar cables específicos para guitarras, y cuanto más te cuesten, más resistentes serán. El ruido suele proceder de un mal aislamiento. El aislante o pantalla sirve para neutralizar a masa las interferencias de radio y otros ruidos. La señal de salida de una guitarra es de alta impedancia, así que no puedes enchufarla directamente a las entradas de baja impedancia de un mezclador sin deteriorar su tono.

CAJA DI.

Para grabar el sonido de la guitarra necesitas una caja de inyección directa. Conecta un cable no balanceado entre la guitarra y la caja DI, y luego lleva la salida balanceada de baja impedancia de la caja hacia tu mezclador o previo. Suele haber una salida “link” que sirve para conectar un afinador, evitando que tengas que desenchufar la guitarra (y reventar los monitores) para afinarla.

CABLES DE MICRO.

Las señales de micro tienen un nivel muy bajo, así que debes tener cuidado para que no añadan ruido a tu grabación. Después de subir la ganancia, el ruido más pequeño puede convertirse en algo muy molesto. Para ello se utilizan cables balanceados. En su interior hay dos cables cubiertos por una pantalla aislante que transportan la misma señal, pero un cable está en fase y el otro en contrafase. Si un ruido atraviesa la protección y es captado por el cable, el transformador de entrada balanceada de la mesa debería rechazarlo. Los conectores para micros suelen ser XLR de tres contactos. Hay (evidentemente) dos tipos: macho y hembra. Lo normal es que el conector XLR hembra reciba la señal (es decir, se conecta a una salida) y que el macho la transmita.

RETORNO.

La otra conexión a tener en cuenta es la que lleva una señal de retorno al guitarrista que está con su ampli en la sala de grabación, para que oiga la pista mientras toca por encima. Bastaría enviarle una señal por auriculares, en teoría independiente de la mezcla que se escucha en la sala de control, porque no necesitará escuchar la señal de su guitarra amplificada que ya suena bastante alta en la sala de grabación.

PREVIOS Y MEZCLADORES.

No hay que tomar muchas decisiones para elegir un previo. Como ocurre con los micros, puedes utilizar cualquier cosa. Quizás tengas un pequeño mezclador con previos de micro internos o puede que uses un canal de grabación dedicado, pero en todo caso te conviene conocer todas las alternativas. La calidad de los previos de micro varía mucho entre modelos de varios precios. Te preguntarás por qué un previo de micro que cuesta 3.000 euros es mejor que los 16 de tu mezclador de 1500 euros. Si haces una comparación entre ellos, la diferencia es como de la noche al día.

MESA DE MEZCLAS.

Dicen que los mezcladores baratos llevan previos de micro tan malos que acaban con cualquier señal de micro que haya cerca. La evolución de este mercado propiciará la aparición de mezcladores de gama baja sin ningún previo de micro interno, que sólo funcionen como mesas para monitorizar, o que sólo lleven un par de previos……… Las mesas Mackie son las mejores de todas y responden muy bien en los home studios. Aunque las modernas Yamaha están haciendo buenos méritos.

PREVIOS INDEPENDIENTES.

Si no sabes en qué invertir tus ahorros, un par de buenos previos de micro es una de las mejores opciones. No se devalúan mucho y sus resultados merecen la pena. Resulta curioso que un sonido tan robusto como el de una guitarra distorsionada se vea tan afectado por la calidad del previo. Por ejemplo, un viejo previo de la marca Neve proporciona imágenes tan llenas y transparentes que el sonido casi te salta a la cara.

Algunos modelos más nuevos (Avalon, Amek, Ridge Farm) también ofrecen magníficos resultados, pero sus precios son altos. A un nivel intermedio tenemos varios canales de grabación dedicados de marcas como Focusrite y TL Audio. Los equipos suelen llevar EQ y compresión a bordo, y están muy capacitados para grabar un buen sonido de guitarra.

INTERFACES DE AUDIO.

Existen varios interfaces de audio digital a buen precio y dotados con amplis de micro razonables para grabar a un ordenador. El único inconveniente de algunos de éstos es que no puedes insertar efectos después del previo de micro y antes de la grabación. Los equipos más notables de este tipo son MotU 828, Presonus FireStation, Matric Halo 2882 y RME Hammerfall.

GRABACIÓN Y POSTPROCESADO.

No elijas el soporte de grabación basándote únicamente en el sonido de guitarra. Hoy día, los 24 bits de resolución del audio digital son suficientes para grabar grandes sonidos de guitarra, aunque hay puristas analógicos que reniegan del mundo binario. La grabación analógica aporta calidez y profundidad al sonido de guitarra debido a la compresión natural de la cinta, pero también puedes perder carácter y garra si no tienes cuidado. Por contra, siempre se ha dicho que el sonido digital es duro, fino y frío, pero a medida que mejora la tecnología de grabación digital cada vez tiene menos sentido.

En cuanto a la EQ, te preguntarás si conviene procesar el sonido de guitarra antes de registrarlo en la cinta o disco duro. Pensando en el tono, deberías depurar todo el trabajo en la fuente de modo que puedas oír la guitarra por los monitores de la sala de control con el tono adecuado. La gente perezosa recurre a la EQ para retocar ese sonido, pero lo mejor es que vuelvas a ocuparte de la fuente ajustando el ampli, la guitarra o la ubicación del micro. La EQ debería ser el último recurso y conviene aparcarla hasta la mezcla. Lo mismo se puede decir de la compresión. En la era analógica se solía comprimir antes de grabar para que no se transmitiera el ruido de la cinta. Ahora eso ya no supone un problema, y si comprimes la guitarra antes de grabarla puedes pasarte y perder todo el ataque. Una buena decisión sería monitorizar con compresión, y ajustarla mientras evoluciona la pista.

En cuanto al postprocesado, la grabación digital te ofrece pistas que puedes editar de un modo muy flexible, así que aprovéchalo. Por mucho que te dediques a ajustar un sonido de ampli, serías tonto si no grabaras por precaución la señal de la caja DI de la guitarra directa en una pistas separada. Si después de realizar varias tomas compruebas que algo falla en el sonido del ampli, esa señal DI puede venirte como agua de mayo. Tienes dos alternativas si grabas con un ordenador. La primera es emplear un plug-in de modelado de amplis como Amplitube o Amp Farm. Así, puedes volver a ajustar un ampli virtual para mejorar tu sonido. La otra opción (si no usas plug-ins) es volver a grabar la pista de guitarra DI con un micro. Conéctala al ampli, ajusta sus controles y la posición del micro y lograrás nuevos resultados. La gran ventaja es que oirás el sonido de guitarra in situ en combinación con el resto de la pista.

Hoy es tan rápido y sencillo editar que puedes mover distintas partes de una misma pista sin problemas. No hay límites. Puedes reparar compases más “flojos” con fragmentos idénticos grabados en otra parte del tema, o incluso sustituir secciones enteras. Y luego están los efectos. Si utilizas plug-ins, puedes aplicar tantos que el sonido de la guitarra no se parecerá en nada al que grabaste al principio. Ni siquiera tiene que sonar como una guitarra si no quieres.

 

 

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