Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

Como construir un timple canario

 

Historia del timple

El timple es un cordófono de cinco cuerdas simples, típico de las Islas Canarias (España). Algunos ejecutantes lo tocan sólo con cuatro cuerdas.

Tiene forma de pera y con una caja de resonancia estrecha. Su parte trasera está abombada y se denomina joroba. Muchos le denominan cariñosamente “camellito”. La afinación del timple puede ser variada en función del ejecutante, pero la afinación más usada del instrumento es RE, LA, MI, DO, SOL.

Hay muchas teorías sobre su origen, pero se cree que proviene de la guitarra barroca que fue introducida en Canarias después de la conquista española. Su pariente actual más parecido es el charango, instrumento andino, presente junto con la quena el ziku y la guitarra en el folclore de Bolivia, Perú, Argentina, etc.

El timple canario ha estado presente en casi todas las agrupaciones folclóricas del archipiélago canario (excepto en la isla de La Gomera y en la isla de El Hierro), así como en las fiestas populares. En sus inicios era un instrumento de acompañamiento. En la actualidad se utiliza en todo tipo de formaciones musicales, para interpretar, desde música barroca a música contemporánea, pasando por el jazz o el pop.

Alguno de sus intérpretes más conocidos son: Benito Cabrera, Totoyo Millares, José Antonio Ramos, Domingo Rodríguez Oramas “El Colorao”, Beselch Rodríguez, Pedro Izquierdo o Germán López que le han dado al timple una dimensión más internacional.

Los luthieres de timples más conocidos en las islas son:

Las Palmas: Jesús Machín, Carlos Félix Suárez, Francisco de Rosa, Alberto Cárdenes González.

Tenerife: Francisco Fariña, Kima (Kiko y Manolo), Gumersindo Sánchez (Sindo), Domingo Machado.

Lanzarote: Antonio Lemes, Juan Lemes, Martín Cabrera.

Procedimiento constructivo

El timple consta de una serie de partes diferenciadas que una vez construidas serán montadas en el molde, por ello, por ahora no es necesario seguir el orden por mi descrito en este blog, sino que cada uno puede ir haciendo esas partes en el orden que quiera, hasta reunir finalmente el puzzle que conformará el timple definitivo.

Como cada pieza diferenciada puede llevar maderas diferentes de las otras partes, de ese modo, se podrán ir fabricando según las disponibilidades de madera de cada uno. De este modo, se podría empezar por hacer el puente, luego el diapasón, etc., según el orden que cada uno quiera. Lo importante es tener en el momento del montaje todas las piezas listas.

Yo aconsejo montar el instrumento en época de verano y con calor, o intentando conseguir en el taller una humedad relativa del aire entre 50 y 60 %. En el caso de no tenerlo de forma natural, habría que acudir a un humidificador.

Los moldes

A veces como es mi caso, se parte de una información parcial del timple. Concretamente estas plantillas son de un timple que tuve en mis manos hace cerca de 35 años. Me agradó tanto su sonido que únicamente tomé medidas de la tapa del mástil, la pala, y el tiro. En aquél momento se me pasó por alto la curva de la joroba, por lo que he tenido que construirme un molde como el que describo a continuación para obtener las plantillas de los aros, la curva de la joroba y las dos chapas del fondo, distintas a las de la tapa. Debo reseñar que con Mario Texeira tuve una relación personal y laboral por los años 1961-1962 cuando él y yo trabajábamos en la misma empresa. Yo como aprendiz de administrativo y él como operador en el Cine Toscal de Santa Cruz de Tenerife, ubicado en la calle La Rosa. Mario construía en su tiempo libre estupendos timples y me consta que también elaboró guitarras y laudes de calidad. Guardo un gran recuerdo de él como persona y dejo constancia de que como constructor de timples, nunca ví ninguno con unos acabados tan perfectos como los suyos. El sonido era sorprendente. Fue de los pocos artesanos que instalaba en sus timples filetes decorativos tanto en los bordes de la tapa como en el fondo. Pocos o casi ningún constructor de ahora se atreve a hacer fileteados en el fondo, por lo difícil de su ejecución.

Molde para sacar la plantilla del fondo y los aros. El método seguido consiste en cortar varias piezas de un tablero contrachapado basándose en la plantilla de la tapa. Las curvas del fondo se consiguen trabajando con una pequeña radial y un disco de lija como el de la imagen.

Radial trabajando en la joroba del medio molde.


Una vez hecho el molde con su joroba, se saca con una cartulina, la plantilla para los aros.

Plantilla sobre contrachapado de 4 mm.

 

Aquí vemos la curvatura de la joroba del timple.

Con el plano anterior construimos la plantilla de la joroba

Molde 2

 

Existen dos modos de hacer un timple: con un molde interior o con un molde exterior. Yo utilizaré el molde externo. Para la confección he utilizado contrachapado de 20 mm. de ancho. Con la plantilla de la tapa armónica y el diapasón, marco el contorno con un lápiz y hago el corte del tablero a unos 5 cms. En esta zona exterior se superpone el molde de los aros que serán cortados siguiendo la forma de la plantilla y anclados con 4 tornillos de forma que sea posible desmontarlos cuando sea necesario. A todo el molde será preciso darle una mano de tapaporos y otra de barniz transparente.

La base del molde llamada solera, en la zona pintada de amarillo he realizado una excavación de un radio de 3.500 mm con el fin de crear una ligera bóveda en la tapa armónica que evitará que el puente se hunda debido a la tensión de las cuerdas. Está técnica la he copiado de la construcción de guitarras clásicas. Es posible que también influya en el mejor sonido.

El molde para los aros tiene en la parte inferior un rebaje donde se alojará la tapa armónica que se había cortado en su momento con un margen de unos 5-6 mm.

Vista del molde montado y ensamblado con cuatro tornillos.

El mango o mástil, la pala y el diapasón

El mástil está dividido en tres partes: la pala donde se ubican los mecanismos de afinado, la zona del diapasón y por último el zoque o tacón.

La Pala

La pala es la parte del mástil donde se alojan los afinadores o clavijero. Esta parte del instrumento se hace en función del gusto del luthier que desarrolla su propio diseño. La parte superior de la pala lleva pegada una chapa de unos 2 mm. de madera o combinación de varias, a poder ser, que realce la belleza del instrumento. También debajo de la misma se pegan chapas de sicómoro de diferentes colores de unos 0,3 o 0,5 milímetros, incluso en la zona inferior algunos constructores pegan estas chapas para embellecer la pala y ocultar el corte de la unión entre mástil y pala.

Tipos de clavijas que se instalarán en la pala de este timple. Son clavijas de fricción de las utilizadas en los ukeleles. Últimamente se utilizan también en los timples canarios.

El Zoque

El zoque es la zona de acoplamiento entre el mástil y la caja sonora. En él se hacen unas ranuras donde se insertarán los aros, se encolará la tapa armónica y también el fondo. Aquí se observa el método de ensamble utilizado en una guitarra clásica inventado por José Luis Romanillos que nos garantiza la perfecta unión entre los aros y el zoque por medio de dos cuñas.

Existen varios tipos de maderas utilizadas en el mango o mástil de ciertos cordófonos como la guitarra, el laud, el timple, la mandolina. Las más utilizadas por su estabilidad es el Cedro de Honduras (Cedrela odorata), otra es la Caoba (Switenia macrophylla) y también en menor grado la Samanguila (Khaya ivoriensis) . En este proyecto de timple usaré la Caoba, un retal que tengo de hace muchísimos años. Siguiendo la información del plano facilitado, llegamos al resultado que muestran las fotos. Con la ayuda de unos sargentos se pega el mástil y el zoque.

Hay que tener en cuenta el tipo de clavijero que se va a instalar. En función de los distintos tipos hemos de diseñar la pala del timple, su forma y el grosor de la misma. Esta pala va a llevar unos afinadores de presión con un margen de apriete de 10 mm y por lo tanto ese va a ser el grosor de la pala. La ubicación de los mismos sobre la pala llevará un formato muy clásico.

El diapasón y la pala.

 

El diapasón es una de las partes más importantes del instrumento que tiene que elaborarse con sumo cuidado y el éxito o fracaso de la afinación del timple descansa en este elemento. Se suele hacer de madera dura. La más utilizada es la de ébano, aunque también se utilizan otras como los palos santos, y cualquier otra que resista el desgaste de la acción de los dedos sobre el mismo. Sobre el diapasón se instalarán los trastes especiales (de menor tamaño que los de guitarra) para timples, ukeleles, charangos, instrumentos pequeños de un tiro parecido 37-41 cms. Para este timple usaremos las medidas que figuran en la siguiente tabla:

Dispositivo para hacer las ranuras donde se alojarán los trastes. Este mástil está hecho con una madera muy dura llamada vulgarmente “palo de hierro”. Desconozco su nombre científico.

Una vez hecha las ranuras trazadas primero a lápiz y verificadas sus medidas al menos tres veces, se procede a insertar uno a uno los trastes, utilizando un martillo de plástico para no dañar los trastes. Hay que procurar que queden bien introducidos.

La tapa armónica

Plano para confeccionar la plantilla de la tapa.

Plantilla hecha en contrachapado de 4 mm de grosor.

Plano de la estructura interna de la tapa con sus barras armónicas y el varetaje.

Esta tapa armónica está formada por dos mitades de madera de Pino Abeto Alemán (Picea Abies). Yo particularmente dejo la tapa a un grosor de 1,5 mm. Si la tapa fuese de una sola pieza, mucho mejor. Si se utilizan otras maderas para la tapa como el cedro del Canadá, el grosor deberá ser de 1,7 mm.

El varetaje interno se hará sobre el molde. Se utiliza la misma madera que la tapa (Picea Abies) Se colocará en la jaula de encolados para que en el fraguado de la cola adopte la curvatura (Recordad poner la solera como base en la jaula de encolados). Las dos barras armónicas transversales pueden ser de pino, cedro de honduras o caoba.


 

Después de haber construído la plantilla para los aros, preparo con dos trozos de madera de cerezo de un grosor de unos 1,5 mm copio la forma sobre los mismos y después de cortados e igualados y pulidos, seguidamente le doy forma en el domador de aros después de sumergirlos unos minutos en agua.

Antes del domado de aros, suelo tomar medidas con una cinta métrica (las usadas por las modistas) para hacer las marcas donde se debe aplicar calor para doblar las chapas. Después de media hora de trabajo y sin forzar demasiado para que no se nos rompan, deberemos conseguir el perfecto acoplamiento en los moldes de los aros. Un truco que utilizo a menudo consiste en humedecer con una pequeña esponja las curvas más pronunciadas para no resquebrajar la madera, aunque si los aros se han dejado a 1,5 mm. de grosor no habrá madera que se resista.

Una vez doblados los aros, los dejo sujetos en el molde con sargentos para que no pierdan la forma hasta que procedo al montaje. Para finalizar, suelo utilizar una pistola de aire caliente con el fin de asentar la madera al molde y además consigo que la madera pierda toda la humedad, por causa de haberlas sumergido antes en agua.

El puente

Siguiendo los datos proporcionados por el plano, el puente se puede hacer de diferentes maderas como: palo santo de india, palo santo de brasil, peral, moral, barbuzano de canarias (esta es una reliquia dificil de encontrar), boj, etc. cualquier tipo de madera dura. No estoy muy seguro pero creo que esta madera que utilizo para el puente es de Mongoy (Guibourtia Ehie).

El puente está aún sin pegar. Yo como utilizo goma laca a muñeca, lo encolo después del barnizado, porque si no, el puente sería un obstáculo. En su lugar pongo una cinta de carrocero mientras barnizo.

Orden de montaje

Empezaremos por ajustar la tapa con el mástil. Todo ello se montará dentro del molde procurando que las dos piezas queden perfectamente alineadas. Para ello habrá que rebajar en el zoque el grosor de la tapa armónica para que quede a ras del mástil.

Vista inferior de la tapa armónica el diapasón perfectamente encolado.

Vista superior del ensamble.

Montado nuevamente todo en el molde, comenzaremos a realizar los ajustes de los aros en las ranuras realizadas en el zoque. También será el momento de ajustar la culata. Una vez ajustado se encola los aros al zoque y la culata a los aros y a la tapa armónica.

Con la ayuda de mi gato Lucas vamos colocando los peones con cola de conejo. También se puede utilizar otra cola como Titebond. (Recomiendo no utilizar jamás las colas de pvc en todo el ensamblaje).

Con la plantilla de la joroba se determina la inclinación que ha de tener la culata y la pieza que hay que pegar sobre el zoque.

Vista de la curvatura de la plantilla que nos indicará la inclinación de la culata.

Aquí observamos el hueco que deja la plantilla y que nos permite calcular las medidas de la pieza que se va a suplementar.

Una vez ajustadas la culata y el zoque con respecto a la curvatura de la joroba, encolamos una pieza de 1 mm. de grosor y 15 mm. de ancho que servirá de alma para configurar la joroba. Esta deberá ir incrustada en la culata y el zoque.

Sobre el alma hemos pegado unos junquillos formando la taracea que sirve de enlace entre las dos piezas del fondo.

El Golpeador

Es una pieza de madera dura que evitará el desgaste de la tapa armónica por la acción de tocar. En ella se ha incrustado elementos decorativos de nácar, hueso y plata.

Antes de colocar las dos tapas del fondo, debemos colocar los contraaros o cenefas según vemos en la siguiente imagen. Los contraaros nos permitirá aumentar la zona de contacto para pegar el fondo (unos 3 mm.). Si aprovechamos los resto de las tablillas desechadas de los aros, y utilizando la zona curvada de la plantilla, sacamos estos listoncillos de un ancho de 6-7 mm. que se pegarán al interior de los aros, procurando pegarlos sobresaliendo unos 2 mm. con respecto a los aros. Hay que tener en cuenta que las chapas del fondo van pegadas con un ángulo de caída que hay que preparar y que se dirá más adelante.

Los contraaros se pegarán con unas pinzas que pueden ser las de tender la ropa o como los que se ven en la siguiente imagen.

El siguiente paso consiste en hacer con una lija el bisel en los aros. Utilizando un pequeño listoncillo y colocándolo entre la zona de la joroba y el borde de los aros donde irá la chapa del fondo, iremos ajustando el bisel para un perfecto ajuste a la hora del encolado.

Para un adecuado pegado del fondo, tenemos que agenciarnos, a poder ser de unos muelles viejos de sillones antiguos. Otra opción sería conseguir alambre acerado de unos 4 mm de grosor y fabricarlos. Yo los he conseguido de un tapicero que me los ha dejando a buen precio. Con diez de los grandes, podemos preparar 20 sargentillos o prensillas como veremos en las siguientes imágenes. Con una pequeña radial he cortado las dos circunferencias mayores.

Los fondos previamente preparados según las plantillas, les damos la curvatura con el domador de aros habiéndolas metido previamente en agua media hora. Vamos probando la curvatura en la joroba hasta que queden curvados.

En este punto comienza el ajuste entre la curva de la joroba y el asiento sobre los aros. Aquí no vale plantilla alguna, sino que tenemos que ir probando hasta que encaje perfectamente. Hay que utilizar un pequeño cepillo para conseguir la curvatura perfecta. No deberá quedar fisura alguna ya que este remate sobre la joroba, da la nota entre un luthier aficionado o consagrado. Os aconsejo fijar antes en seco con todas las prensillas como queda el ajuste, y sólo se encola si está correcto.

Primero se pega una chapa del fondo y se deja 12 horas fraguando.


El siguiente paso es pegar la chapa del fondo del otro lado.

Vista del acabado del fondo.

Colocación de 2 chapelas o tiras de nivelación: una blanca de 1 mm. y otra verde de 0,5 mm. con el fin de igualar la nivelación del mástil respecto al golpeador.

Colocación del diapasón.

El diapasón que habíamos preparado con anterioridad con sus correspondientes trastes, tenemos que proceder a encolarlo sobre el mástil. Pero antes, deberemos insertar unos pequeños cilindros de 2,5 mm. de madera para que no se nos mueva en el momento de apretar con los sargentos. Para hacer la marca donde taladrar, se insertan ligeramente un par de clavos pequeños en la parte posterior del diapasón. Con unas tenazas o alicates pelacables (utilizado por los electricistas), corto los clavos a una distancia de 3-4 mm. Lógicamente este diapasón deberá tener aún la mediatriz marcada para alinearlo correctamente sobre el mástil que igualmente tendrá las marcas que configuran el eje central del instrumento. Ubicado el diapasón correctamente y alineado, hago una ligera presión para dejar marcado mediante los clavos donde se harán los taladros de 2,5 mm. de diámetro.

 

Hago 4 taladros. Dos sobre el mástil y los otros dos sobre el diapasón en el lugar que ocupaban los clavos ya desechados.

 

Los cilindros de madera son encolados al diapasón con pegamento rápido de cianocrilato (en España se comercializa con el nombre de Loctite). !! Cuidado con los niños, los ojos y los dedos !!

Presentando el diapasón sobre el mástil sin encolar.

Antes del encolado, con un pequeño formón, realizo sobre el mástil y en la zona de contacto del diapasón una serie de estrías cruzadas para una mejor adherencia del pegado. Doy cola Titebond en las dos superficies con una brocha y espero unas 12 horas.

Ahora toca trabajar en la parte inferior del mango para darle la curvatura y las medidas propuestas en el plano. Se pueden utilizar varias herramientas como la escofina que hace un trabajo burdo para luego seguir con bastrén, cuchilla de ebanista (a veces cristales rotos de ventanas van muy bien) y finalmente lijas de distintos grosores de mayor a menor gramaje.

Uno de los remates pendientes es el que se observa en la foto, terminado con el retal que sobró de los junquillos de la giba o joroba. Este se puede pegar con pegamento rápido como Loctite para acabar el trabajo más rápido. Este es un trabajo un poco delicado que hay que hacerlo con sumo cuidado. El perfil deberá quedar embutido y encajado sin dejar fisuras. Se acaba con cuchilla y lijas de diferente grano.

Para acabar, solamente queda colocar los junquillos o perfiles en la tapa armónica. Con un pequeño accesorio adaptado a la Dremel hago las ranuras donde irán los filetes de la cenefa. Esta labor también se puede hacer a mano mediante un gramil curvo.

Vista de la ranura y los filetes preparados para pegar. Los filetes están formados por dos tiras de 0,5 (rojo y blanco de sicómoro) y dos junquillos de palo santo de india de 2×2 mm de grueso a los que hay que doblar un poco con calor en el domador de aros.

Otra vista.

Finalmente se encola y lo ato con una goma. También se puede hacer con una cuerda.

 

Después del secado, con cuchilla de ebanista y lijas se termina el trabajo de los perfiles. Posteriormente se lija en profundidad todo el instrumento comenzando con lijas de mayor a menor grano. El buen acabado del instrumento depende de un perfecto lijado.

Aquí acaba el montaje, quedando pendiente de instalar, el puente y los clavijeros que se colocarán una vez barnizado el instrumento y que describo en el próximo capítulo.

El barnizado y terminación.

El sistema de barnizado que utilizo es el de goma laca o pulimento francés. Pincha aquí donde se explica el método a seguir.

Vista del fondo del timple ya barnizado a goma laca.

Vista lateral.

Vista de la tapa armónica y el golpeador y la zona donde irá pegado el puente que he protegido con una cinta de carrocero antes del barnizado.

Vista total superior.

Visión total posterior.

Pegado del puente

Existen diferentes métodos para pegar el puente. Yo opté por fabricarme este sargento a la medida de la boca y la distancia del puente.

Para instalar el puente lo fijo con cinta de carrocero después de comprobar varias veces su correcta y milimétrica ubicación según las medidas de la regla de 39 cms y procedo a realizar dos taladros a través del canal de la cejuela con el fin de fijar unos cilindros de madera de 2 mm.

 

Viene muy bien utilizar palillos de dientes de haya cilíndricos que vienen con 2 mm. de diámetro.

Se verifica con una galga la perfecta unión con la tapa antes del pegado. No debe quedar fisura alguna. Posteriormente con un cutter o formón se raya la superficie del puente y de la tapa para que la cola haga un perfecto ajuste.

Las Clavijas

Antes de colocar las clavijas o afinadores, hago una prueba con un listoncillo del mismo grosor que la pala.

Vista de las clavijas colocadas en su parte superior.

Visión inferior.

Repaso de los trastes

Antes de colocar las cuerdas, conviene verificar que los trastes están todos nivelados, si no fuera así tendremos problemas de cerdeo en las cuerdas, para ello, verificamos con una regla y con una buena luz la nivelación de todos los trastes. Si hubiera uno más alto que otro, que es siempre casi normal, se procede con un rotulador negro o azul pintar todos los trastes. Seguidamente con una lija fina pegada a un listón de madera perfectamente plano se repasan los trastes hasta conseguir su perfecta alineación. Posteriormente se redondean nuevamente con el útil que se muestra en la fotografía. El paso siguiente es pulirlos con una pasta para metales. Si al pasar los dedos por el diapasón notamos aristas desagradables en los trastes, se deberá repasar con mucho cuidado con una lima muy fina las rebabas de los mismos, protegiendo la madera con cinta de carrocero. Para terminar, se da al diapasón un par de manos de aceite o de cera virgen y se pule. El diapasón nunca se barniza.

 

 

0 Comentarios:

  • No hay comentarios

Las cookies nos ayudan a ofrecer nuestros servicios. Al utilizarlos, aceptas que usemos cookies. Más información

Aceptar