Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

Serrana

Debido a la temática de sus coplas con acentos rurales, las serranas se suelen emparentar con las seguidillas manchegas y sevillanas. Junto a la caña y el polo, es un cante que a mediados del siglo pasado gozó de gran popularidad y hoy se canta cada vez menos debido probablemente al encorsetamiento que impone su estructura melódica. La serrana tuvo su época de auge mediado el XIX, muy presente en el repertorio de cantaores que subían a las tablas de los teatros de Cádiz. Estaba en el repertorio de Silverio Franconetti, quien seguramente le impuso la estructura musical de la versión flamenca definitiva.

Sus coincidencias con la caña y el polo son tantas que se puede decir que se trata de una caña o un polo por seguiriyas. Comparte con la caña el sistema tonal, la partición en dos de la copla, la copla de cambio o macho, y la similitud entre los dos tercios de cambio de la serrana con los de la caña y el polo, si bien estos adoptaron el compás de soleá y la serrana se adaptó al ritmo de la seguiriya. Sus tercios (versos melódicos) son largos y melodiosos. Se acompaña en tono de Mi mayor (por arriba) diferenciándose así del resto de seguiriyas que se suelen acompañar en la posición de La (por medio). En realidad la serrana o, mejor dicho, el concepto global de liviana, serrana y macho como un único cante, es creación de Silverio.

La liviana, al contrario que las otras seguiriyas, se canta sobre una copla completa de seguidilla, formada por un copla de cuatro versos de rima par, 1 y 3 heptasílabos, 2 y 4 pentasílabos, a la que se le añade un terceto (macho) 1 y 3 pentasílabos y 2 heptasílabos. Además del compás por seguiriya en la serrana suele tratarse temas serranos: de contrabandistas, pastores o bandoleros. Aunque se trata de dos estilos que, por lo demás, en nada se diferenciarían en el toque, en la serrana hay una tendencia a tañer a un paso más calmo con respecto a las seguiriyas.

La serrana, para entendernos, viene a ser a la seguiriya lo que la caña o el polo a la soleá; es una especie de caña-polo que asume el compás de la seguiriya. Un cante de tono lírico y amplitud sonora que Silverio dejó establecido según el esquema exacto que aquí se interpreta: liviana de introducción -"A la orilla de un río" -, serrana y cambio seguiriyero de María Borrico -"Dice mi compañera"-, toda una prueba de facultades. Romero fue uno de los mejores intérpretes del estilo.

 

Las cookies nos ayudan a ofrecer nuestros servicios. Al utilizarlos, aceptas que usemos cookies. Más información

Aceptar