Biblioteca de la Guitarra y Cuerda Pulsada

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Reencolando el baretaje, limando los trastes y ajustando la selleta de una Gibson LG-1

Junto a la Gibson ES-125, Julio de la Rosa nos trae esta Gibson LG-1 con parte del baretaje campando a sus anchas en el interior de la guitarra, una selleta mal ajustada, y con un importante trasteo en la zona de los trastes 12 al 14.

Lo primero que hacemos en este caso es quitarle las cuerdas y sacar las barras armónicas que están sueltas para que no sigan bailando en el interior del cuerpo de la guitarra. Como siempre, si es necesario limpiar el diapasón, se reblandece el sudor y suciedad acumulados con aceite de limón y se retiran cuidadosamente con bastoncillos de algodón.

El baretaje de una guitarra es más o menos como nuestras costillas en el esqueleto. Las barras armónicas cumplen una función estructural (evitan que la tapa se deforme) y además contribuyen a la afinación de la tapa. Sin una de ellas, la afinación de la tapa puede variar hasta medio tono. En este caso no hay una, sino dos barras desencoladas, así que imaginaos lo que está sufriendo esta pequeñuela. De hecho, ya se perciben evidentes signos de deformación en la tapa.

Para poder reencolar en su sitio el baretaje de esta guitarra, vamos a necesitar unos espejos alargados (que quepan por la boca de la guitarra) para poder guiarnos a la hora de trabajar. También dos buenos flexos para guiar la luz como nos convenga:

Necesitamos saber cuál de las barras va posicionada encima de la boca, y cuál es la que falta debajo. Para identificarlas nos guiamos por alguna marca especial, en este caso unos restos de cola que han quedado tanto en una de las barras, como en el fondo de la guitarra (el fondo lo vemos a través del espejo):

Siguiendo el plano de este modelo concreto, y fijándonos en las marcas de cola que vemos a través de los espejos, ya sabemos dónde va situada cada una de las barras:

Antes de aplicarles la cola, las lijamos para obtener una superficie más lisa y evitar que los restos de cola anteriores impidan que se adhieran perfectamente en la superficie de la tapa:

Usamos la cola de lutier Titebond Hide Glue, como hemos hecho en otras ocasiones:

Aplicamos la cola sobre la superficie de la barra que irá pegada en la tapa:

La introducimos a través de la boca de la guitarra y la fijamos en su posición guiándonos por los espejos colocados en el fondo:

Ejercemos presión con la mano durante unos segundos antes de posicionar las garras, comprobando siempre en el espejo que la barra está perfectamente situada en la posición correcta, en este caso paralela a la otra barra.

Colocamos una primera garra en uno de los extremos, en este caso una Klemsia:

Seguimos colocando garras, primero en el otro extremo de la barra, y luego en el medio. Tened en cuenta que habrá que proteger la guitarra para evitar marcas en la tapa. En este caso lo hacemos con un paño y con láminas de corcho adheridas a las garras:

La guitarra deberá permanecer así el tiempo de secado que nos indique el fabricante de la cola. En nuestro caso lo hemos dejado 24 horas, algo más de lo que indica, para asegurarnos.

El resultado, una vez retiradas las garras, es el siguiente (visto a través de los espejos):

Efectuamos las mismas operaciones para reencolar la segunda barra, la que tenía el pegote de cola y que va situada por encima de la boca de la guitarra.

La vista interior a través de los espejos sería ésta:

Hemos observado que una de las barras que aún se mantenía encolada en la guitarra cuando nos la trajo Julio, se está empezando a desencolar por uno de los extremos, así que, al día siguiente, una vez hemos quitado las tres garras, procedemos a introducir cola entre la susodicha barra y la tapa de la guitarra. Lo hacemos con la propia mano, y siempre guiándonos con los espejos:

Colocamos una garra en ese extremo que se estaba desprendiendo y dejamos secar la cola durante 24 horas, como en los casos anteriores.

Vamos a efectuar también un limado parcial de trastes para evitar el trasteo en la zona de los trastes 12 al 14. Como siempre, comprobamos con el Fret rocker cuáles son los trastes en los que tenemos que trabajar:

Protegemos los trastes para evitar desperfectos en el diapasón. Podemos hacerlo con cinta de pintor o usando este protector metálico:

Elegimos una lima adecuada al tamaño de los trastes y nos ponemos a limar, comprobando cada poco tiempo con el Fret rocker hasta qué punto seguir trabajando:

Una vez tenemos los trastes nivelados, ponemos un juego de cuerdas, probamos si hay que hacer algún retoque, y abordamos el siguiente problema: la selleta está mal ajustada en el puente y está causando que éste se comience a agrietar. También hemos observado que la acción está demasiado alta. Retiramos las cuerdas (sólo hace falta retirarlas del puente, no del clavijero), colocamos la selleta en su posición correcta  y encintamos las inmediaciones de la zona en la que vamos a trabajar:

Pasamos la lima repetidas veces, hasta alcanzar la altura deseada. Tendremos que ir poniendo el juego de cuerdas, afinando y probando la guitarra hasta comprobar que hemos conseguido la acción correcta:

Volvemos a poner las cuerdas, afinamos y lista!

Por cierto, esta vez elegimos un juego Martin de bronce 80/20, calibre 11-52 que le va de maravilla a esta guitarra.

A tocar y a componer muchas bandas sonoras, Julio!

Abril del 2010:

Julio de la Rosa nos trae esta Gibson ES-125 con graves problemas en las clavijas y con un importante trasteo en la zona de los trastes 12 al 14.

Lo primero que hacemos es quitarle las cuerdas y limpiar el diapasón, ya que presenta gran cantidad de suciedad acumulada. Como os hemos comentado en otras ocasiones, el principal problema con el sudor y suciedad en el trastero, es que tiende a acumularse junto a los trastes. Con el tiempo, si no se retira, la madera puede pudrirse y el traste acabará levantándose.

Usando aceite de limón reblandecemos la suciedad, y vamos retirándola con mucho cuidado usando bastoncillos de algodón:

En esta foto se aprecia perfectamente el óxido de los trastes, de color verde azulado:

Repetimos esta operación a lo largo de todo el diapasón hasta que quede perfectamente limpio:

En segundo lugar abordamos el problema de las clavijas. Directamente faltan dos palomillas, y el resto se encuentra en muy malas condiciones:

Según el modelo y año de la guitarra, elegimos unos reemplazos de palomillas de imitación de marfil y agujero redondeado de 3/32″. Pero primero habrá que limpiar cuidadosamente los restos de óxido y suciedad de la pieza metálica en la que irán insertados dichos reemplazos. Para ello podemos usar un cepillo con cerdas de latón o, como veremos más adelante, la herramienta Dremel:

Después damos forma con mucho cuidado al agujero de las nuevas palomillas hasta lograr la forma adecuada para que encajen en las piezas metálicas. Se puede hacer con una lima plana pequeña y mucha paciencia…

… o bien, mucho más fácil y rápido, con la herramienta Dremel:

Una vez comprobamos que hemos dado la forma correcta al agujero y la palomilla encaja en el pieza metálica, ponemos unas gotas de pegamento de contacto en ésta e insertamos la palomilla, dejándola secar durante unos segundos antes de hacer girar la clavija:

Con la ayuda de unos alicates rompemos el resto de palomillas, que se encuentran en muy mal estado y han de ser todas reemplazadas:

Esta vez con la Dremel, retiramos los restos de óxido y plástico:

Repetimos la operación de adaptar el agujero e insertar las palomillas restantes. Después, lubricamos todas las clavijas con “3 en 1” teniendo cuidado de usar un paño para que el lubricante no salpique y dañe accidentalmente el barniz de la pala.

Otro de los problemas que presenta esta guitarra es un trasteo en la zona de los trastes 12 al 14. Incluso hay notas que no suenan. Intentamos corregir el problema efectuando un limado parcial de trastes, en la zona afectada. Primero encintamos la zona para evitar desperfectos en el diapasón. Después comprobamos exactamente cuáles son los trastes en lo que habrá que trabajar utilizando la herramienta Fret rocker:

Los limamos:

Y vamos comprobando con el Fret rocker hasta qué punto seguir con la operación. Una vez hemos terminado de limar, pasamos lana de acero (muy fina, en este caso triple 0) por los trastes para pulirlos:

Ya os lo hemos contado en otras ocasiones, pero recordad que al efectuar esta operación, se desprenderán infinidad de pequeñas partículas de acero que irán a parar a cualquier superficie imantada que haya alrededor (destornilladores, tijeras, pastillas, etc…).

Encordamos la guitarra, en este caso con unas cuerdas de calibre 11-52, ajustamos la octavacion y la accion, y ya está lista!

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