Guitarra Latina y Morisca
Ambos instrumentos aparecen en la Península Ibérica alrededor del siglo XI en manos de juglares y troveros. Se conservan numerosas citas literarias alusivas, siendo la más mentada la del Arcipreste de Hita de su Libro del Buen Amor" (s. XIV), y un gran número de representaciones plásticas, entre las que destacan los Ansianos del Apocalipsis en el "Pórtico de la Gloria", de la catedral de Santiago de Compostela (s. XII), y las miniaturas de las "Cantigas en loor de Sancta Maria" de Alfonso X el Sabio (s. XIII).
No parece arriesgado el sostener que estos instrumentos son el resultado del contacto entre los aportados por los árabes, en lo que atañe a la "guitarra morisca", y los que ya preexistían en la península desde tiempos de los romanos, entre estos la "guitarra latina". Es de señalar que con muchísima frecuencia ambas guitarras conviven juntas, suponiéndose que la "morisca" tañía la melodía (punteado) y la "latina" se encargaba del acompañamiento (rasgueado), pulsadas sus cuerdas con plectro y con los dedos.
La guitarra "morisca" fue también llamada "morache", "sarracena" o "sarracénica". Su caja es oval, su vientre curvo, con agujeros de resonancia en la tapa que suelen estar en círculo formando una a modo de tarraja. E1 mástil es largo, con trastes. La cabeza está frecuentemente incurvada hacia atrás, algunas veces tallada con figuras diversas, otras redonda, señalándose en este caso el número de sus clavijas, que suelen ser de tres a cinco e incluso más.
A la "guitarra latina" se le denominó asimismo "española". La caja de resonancia tiene forma de ocho, no tan estrecha de "cintura" como lo será más tarde, presentando en ocasiones los alerones típicos de la "cittern" con la que guarda evidente parentesco. El fondo es plano o con una incurvación muy suave. Sobre la tapa encontramos agujeros de resonancia, tanto formando dos hileras a ambos lados de las cuerdas como círculo a modo de tarraja. Su mástil suele ser menos largo que el de la "morisca", con trastes, cabeza a veces con talla de cabeza de animales, o redonda, mostrando en ella generalmente cuatro clavijas para igual número de cuerdas. Parece fuera de duda que esta "guitarra latina" es el ancestro medioeval de la guitarra actual, estrechamente emparentada con la "cittern" y con la "viola" o "vihuela de mano", sus contemporáneas.
(A.U.Mallo)