CONCIERTO de ARANJUEZ
(Su historia)
A finales de Agosto de 1938 y de regreso a París, Joaquín Rodrigo y su mujer hicieron noche en San Sebastián, donde se habían citado con el guitarrista Regino Sainz de la Maza, viejo amigo de Rodrigo; en esta última ciudad también se encontraba el marqués de Bolarque, gran aficionado a la música, quien les invitó a almorzar en un restaurante del Rompeolas.
"¿Por qué no escribes un concierto para guitarra y orquesta?", preguntó Bolarque, "Regino te lo tocaría más de una vez". "Cierto", opinó entusiasmado Regino. "Lo estrenaría en Madrid y Jesús Arámbarri vendría a dirigir la orquesta". "Esto está hecho", declaró Joaquín eufórico. "¡Te haré el concierto y además te lo dedicaré!".
Al pasar un cierto tiempo de su llegada a París, de la promesa que hizo Rodrigo a sus amigos tocante al concierto para guitarra y orquesta, ya no se acordaba para nada.
Llenos de ilusión, Rodrigo y su esposa esperaban el nacimiento de un hijo, pues todo iba perfectamente; poco más tarde nacía una niña sietemesina, pero sin vida, y la mujer del Maestro se puso muy grave.
Rodrigo, no pudiendo conciliar el sueño, se pasaba largas horas de la noche ante el viejo piano parisino, y su mujer, desde su habitación, escuchaba una melodía llena de tristeza y añoranza, que le causaba verdaderos escalofríos.
Esta melodía sería el "Adagio" del "Concierto de Aranjuez" que sonaba por primera vez, envuelta en tinieblas. Era también una evocación de días felices de luna de miel, cuando se paseaban por el parque de Aranjuez, y, a la vez, un canto de amor. Y, por tal motivo, a partir de entonces la obra se llamaría "Concierto de Aranjuez".
En primavera de 1939 recibió Rodrigo una cariñosa carta de Manuel de Falla proponiéndole una clase de historia de la música, bien en la Universidad de Sevilla o en la de Granada.
Por este motivo empezaron a hacer los preparativos para el regreso a España y, a mediados de agosto de 1939, llegaron a Madrid con sólo dos maletas, unos cuantos libros y el manuscrito del "Concierto de Aranjuez" totalmente terrninado.
El estreno mundial de este concierto tuvo lugar el 9 de noviembre de 1940 en el Palau de la Música de Barcelona por el guitarrista Regino Sainz de la Maza y la Orquesta Filarmónica de la Ciudad Condal, bajo la dirección de César Mendoza Lasalle.
Días antes del entreno de este memorable concierto, viajaban Joaquín Rodrigo y Regino Sainz de la Maza en el mismo compartimento del coche-cama. Regino despertó a Rodrigo con estas palabras: "Me obsesiona una idea que no me deja dormir. ¿Y si mañana en el ensayo no se oyera la guitarra?". Como consecuencia de esta pregunta ninguno de los dos pudo dormir aquella noche.
Sin embargo el Concierto sonó primorosamente bajo la brillante interpretación de Regino, aplaudiendo el público con gran entusiasmo la nueva obra. Días después se estrenaba en Bilbao con gran éxito y, finalmente, el triunfo clamoroso fue en Madrid, bajo la dirección de Jesús Arámbarri y Gárate.
A partir del día de su estreno, la popularidad de esta obra no ha hecho más que crecer y crecer; se puede decir que no existe país donde no se haya tocado, grabándose infinidad de veces en disco y en cassette.
Sin embargo, no faltó el reverso de la medalla, como casi siempre suele ocurrir. Hubo personas en el estreno que le decían a Rodrigo: "¡Qué lástima de obra! Ahora te la tocará Regino dos o tres veces, pero ¿y después? Los concertistas de guitarra son escasos. Segovia vive en el extranjero y, en España, no está más que Regino, por ahora. Lo que deberías hacer es transcribir este concierto para piano; sólo de esta forma se podrá tocar más a menudo y, poco a poco, el público la conecerá"
No obstante, estos pesimistas fueron malos profetas. Debía ser Narciso Yepes a manos de quien pasaría la antorcha en 1947, acompañado de la Orquesta Nacional de Madrid bajo la dirección de Ataulfo Argenta.
El "Concierto de Aranjuez" fue editado en 1949 gracias al Marqués de Bolarque, quien prestó el dinero, publicándose esta obra en España.
El éxito mundial del "Concierto de Aranjuez" pudo contribuir la falta de repertorio para guitarra y orquesta en un momento en que este instrumento cobraba inusitado auge en todo el mundo.
(Francisco HERRERA)*
* Extraído del libro "De la mano de Joaquín Rodrigo" Historia de nuestra vida, de Victoria Kamhi (esposa del Maestro).
(Editado en la revista "MAINHARDT" N° 26, 1996)